Los refugiados os necesitan...
 Grande-Synthe, France

 

CONTEXTO DE LA INICIATIVA

Desde 1999, la comunidad Emaús Grande-Synthe (Dunkerque) vive al ritmo que marcan los refugiados que pasan por aquí de camino al Reino Unido, a los que proporciona alimentos y materiales de diverso tipo (ropa, mantas, tiendas, ollas, velas...). Al principio, apenas eran unas cien personas, que vivían en lo que se conoce como las «junglas» —campamentos en el bosque cercano a la comunidad—, y podíamos cubrir buena parte de sus necesidades. Sin embargo, en julio de 2014 los refugiados empezaron a llegar en masa. Nos vimos desbordados ante semejante demanda. Se desató el pánico... Entonces nos acordamos de que el 1 de febrero se conmemoraba el sesenta aniversario y decidimos lanzar un llamamiento a la gran familia Emaús.
Sesenta años después, ¡volvíamos a necesitar las mismas cosas!

ACTIVIDADES LLEVADAS A CABO EN EL MARCO DE LA INICIATIVA

Emaús Francia, Emaús Europa y Emaús Internacional respondieron inmediatamente a nuestro llamamiento de julio de 2014 y acudieron en nuestro auxilio.
Tras una reunión con los refugiados, se decidió llevar a cabo una gran campaña de comunicación y solicitar «seis camiones al mes con material para Calais y Grande-Synthe durante todo el invierno».
¡Nuestra comunidad se preparó entonces para recibir a todos los miembros de Emaús de Francia y del resto de Europa!
Más de 55 grupos vinieron en 2015 a ayudar a «quienes más sufrían».
Ahí comenzó una nueva actividad para nosotros: la acogida. Teníamos que proporcionar habitaciones confortables, sacar del almacén las camas, las sábanas, etc. (recibimos hasta a 25 personas), preparar las comidas, organizarnos para concienciar, describir el camino de los refugiados y salir a su encuentro... Y todo esto, por supuesto, sin dejar de lado la actividad habitual de la comunidad y de sus 32 compañeros, ni tampoco las demás iniciativas solidarias.

¿QUIÉN ESTÁ IMPLICADO EN NUESTRO GRUPO?

Para empezar, TODA la comunidad. Cada viernes llevamos comida al campamento. La comunidad de Boulogne nos apoya. Somos unas treinta personas las que distribuimos los alimentos, tarea que nos lleva unas dos horas (más la preparación por la mañana, que requiere tres horas). Además, todas las mañanas los compañeros llevan pan al campamento.
También contamos con la ayuda de personas o grupos que desean descubrir este rincón de humanidad, sobre todo los grupos Emaús de Francia y del resto de Europa. Además, nos apoya la sociedad civil y asociaciones de todo signo.
Ofrecemos acogida durante uno o varios días.

¿CON QUÉ COLABORADORES SE LLEVA A CABO LA INICIATIVA?

Colaboran con nosotros las sedes de Emaús Francia, Emaús Europa y Emaús Internacional.
También contamos con los numerosos grupos Emaús de Francia y del resto de Europa.
Y con el Ayuntamiento de Grande-Synthe.
Y con todas las asociaciones locales y las ONG que trabajan en el campamento.
Y con los comerciantes locales. Y con los periodistas, escritores y otras personas que desean denunciar.

- 1999: Varios refugiados kosovares (en torno a diez) se esconden en el pequeño bosque cercano a nuestra comunidad. Les aportamos lo esencial (comida, material para que acampen, ropa, madera).
- 2000-2002: Se acoge a los refugiados en el campamento Sangatte, pero un tiempo después este lugar es destruido.
- 2004-2005: Los refugiados vuelven, en pequeños grupos.
- 2006: Los refugiados son ahora más numerosos (entre 80 y 100 personas). La mayoría de ellos son afganos, iraquíes o iraníes. Junto con la asociación S.A.L.A.M. («Apoyemos, Ayudemos, Luchemos y Actuemos a favor de los Migrantes y los países en situación de dificultad», por sus siglas en francés), salimos a buscarlos y les entregamos material
- Julio de 2014: Los desplazados empiezan a llegar en masa a Calais. Son ya hasta 10 000 personas. Es entonces cuando lanzamos nuestro llamamiento a las comunidades. Los refugiados son afganos, iraquíes, iraníes, vietnamitas, sudaneses, eritreos, etíopes, egipcios y también apátridas, y viven en edificios abandonados o en los bosques.
- Mayo de 2015: Se expulsa a los refugiados del centro urbano de Calais, por lo que se ven obligados a instalarse en un terreno, algo que, en principio, el Estado tolera.
- Septiembre de 2015: A la jungla de Grande-Synthe, que ya «acogía» a unos cincuenta refugiados, llegan 1600 personas más en apenas 4 meses.
- Septiembre de 2016: Se desmantela el asentamiento de Calais.
- Marzo de 2017: A dos kilómetros de nuestra comunidad, en Grande-Synthe, se inaugurará el primer campamento europeo de refugiados que cumple la normativa internacional,
gracias al trabajo de Médicos Sin Fronteras (MSF) y de Damien Carême, el alcalde de la ciudad, que apuesta claramente por la acogida.

Desde octubre de 2014 recibimos a los grupos que desean participar en el reparto del material y en los encuentros con los refugiados.

PERSPECTIVAS

Nuestras perspectivas, por desgracia, giran en torno al mismo tema:
el campamento de Calais se ha desmantelado, mientras que el de Grande-Synthe se vuelve a llenar.
En la actualidad, 1300 personas, entre ellas 30 bebés, 120 niños, menores aislados, mujeres embarazadas y personas mayores, viven en chabolas.
La solidaridad de los grupos de Emaús Francia nos permitirá estar presentes con regularidad en el campamento gracias a la contratación de dos empleados durante seis meses, a partir de mediados de enero de 2017. Además, vamos a instalar un contenedor para la distribución de material (mantas, ropa, sillas, menaje de cocina, etc.), con un sistema de intercambios (para limitar la generación de residuos en el campamento).
Nos gustaría que la incorporación de los nuevos empleados, que podrán trabajar en la acogida, nos permitiese relanzar el llamamiento a los grupos para que todos aporten material, brazos y humanidad a los refugiados. Y también esperamos enriquecernos con estos encuentros.

COMPARTIR LOS AVANCES Y LOS LOGROS OBTENIDOS CON LA INICIATIVA

GRACIAS a todos los grupos que nos han apoyado. Con su trabajo y sus donaciones, Emaús ha sabido responder a las necesidades básicas de todas estas personas.
Hemos entendido, a nuestra modesta escala, todas las repercusiones del llamamiento del Abbé Pierre.
Si hemos sido capaces de continuar esta iniciativa ha sido precisamente porque hemos permanecido unidos.
¡Es la fuerza de los grupos! ¡Compartir esta carga la hace menos pesada!

Hoy en día, Emaús mantiene un discurso y una acción reconocidas en el campamento y en su territorio, especialmente en el ámbito político.
Un compañero afgano, que consiguió regularizar su situación, se incorporó a nuestro taller de inserción, y, después de vivir durante cuatro años en Francia, obtuvo su permiso de conducción de camiones. Posteriormente fue contratado por MSF. En la actualidad, es empleado municipal de Grande-Synthe. En el salón Emaús le entregamos su pasaporte de ciudadanía universal.

¿ALGO QUE AÑADIR SOBRE LA INICIATIVA?

Nos hemos reunido con multitud de personas:
Desde el grupo de sesenta jóvenes que se han instalado en la zona de detrás de la comunidad con su cocina y su horno para hacer pan, y que van a distribuir setecientas comidas al día para la gente de Calais, hasta los periodistas, políticos de todo signo, miembros de Payasos Sin Fronteras, artistas urbanos, etc.
Desde «gente de buena familia» hasta «piojosos», desde «personas convencionales» hasta «gente alternativa».
TODOS JUNTOS hemos escuchado a estos pueblos errantes.
Esto también nos ha permitido dar a conocer nuestro maravilloso movimiento Emaús y a todas las personas extraordinarias que viven en él, en ese hermoso espacio al que llamamos «comunidad Emaús».
¡Un gran reconocimiento también para los compañeros!
Además, hemos aparecido con frecuencia en la prensa: por ejemplo, el canal ARTE nos dedicó un reportaje de cinco minutos, que se emitió un domingo a las 19:45 horas y nos aportó... casi 10 000 € en los días que siguieron, así como la posibilidad de recordar a la sociedad el papel solidario de Emaús, cerca de los más modestos y directamente sobre el terreno...

Vinculamos nuestra lucha a la herencia de nuestro «jefe»...
«La responsabilidad de cada uno de nosotros pasa por dos acciones: querer saber y atreverse a hablar». Eso decía el Abbé Pierre.
TODOS aquellos que deseen ir al encuentro de los desplazados, después de haber bebido el té en medio del fango, bajo la mirada de los refugiados, oyendo el «welcome my friend!», se atreverán a hablar. Para nosotros, constituye un deber facilitar la acogida para permitir este tipo de encuentros.
«Servir primero a quien más sufre». ¡El compañero acogido ya no es quien más sufre! Tiene un techo, pan, amigos, algo de dinero... Así que hay que decirle aquello de «¡ayúdame a ayudar!». Este es nuestro VERDADERO motor comunitario y nuestro ADN común.
«Que la voz de quienes no tienen voz impida a los poderosos conciliar el sueño». Si vivimos en el corazón mismo de esta injusticia, tendremos la credibilidad suficiente como para denunciarla. ¡Esa es nuestra esencia!

¿CUÁLES SON NUESTRAS PERSPECTIVAS?

El año pasado, justo después de que saliera a la luz la horrible imagen de aquel pequeño ahogado en una playa de Turquía, acudieron muchos militantes.
Hoy, en cambio, abandonan la lucha... o se van a otra parte.
Los militantes de antaño se sienten cansados...
Y, sin embargo, los refugiados están ahí... ¡y vuelven!
¡Siguen llegando al Reino Unido, a pesar de los muros, los policías, los perros adiestrados para reconocer el olor de las hogueras, los detectores de presencia y los modernos radares!
Emaús tiene que continuar librando esta batalla. Por eso vamos a volver a lanzar un llamamiento a los grupos y a brindarles nuestra acogida.
Necesitaremos material, brazos y militantes.

Saber de esta iniciativa

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RESPONSABLES DE LA INICIATIVA

Sylvie DESJONQUERES


UIÓN

Grande-Synthe, France

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