CENT POUR UN TOIT
 Quimperlé, France

 

CONTEXTO DE LA INICIATIVA

Las familias rechazadas en última instancia (es decir, aquellas que han llegado hasta el final del procedimiento de solicitud de asilo sin que se les haya reconocido como refugiadas) están obligadas, en principio, a “devolver las llaves” de su vivienda en el plazo de un mes a partir de la denegación de su petición por parte del Tribunal Nacional del Derecho de Asilo (CNDA), mes que deben “aprovechar” para encontrar otro alojamiento o reclamar ayudas para su repatriación. Si deciden quedarse en territorio francés, en la mayoría de los casos se encontrarán sin vivienda. De hecho, estas familias no tienen acceso a los Centros de Acogida y Reinserción Social (CHRS) o a estructuras clásicas de alojamiento.

Otra opción es que soliciten que se les conceda un permiso de residencia por un motivo diferente. Pero lo que ocurre al final, en realidad, es que se encuentran en la calle, sin que se las pueda expulsar ni regularizar. Este limbo jurídico las coloca en una situación insegura y paraliza a quienes intervienen en el procedimiento.

ACTIVIDADES LLEVADAS A CABO EN EL MARCO DE LA INICIATIVA

• Concienciar a las partes interesadas a nivel local e instarlas a que den una respuesta en nuestro territorio.
• Evitar que las familias arrojadas a la calle tengan que errar de aquí para allá; encontrar alternativas, en la mayoría de los casos de forma urgente.
• Acompañar a las familias en sus trámites administrativos si lo necesitan.
• Fomentar la participación y la integración de las familias en el tejido social y hacer realidad así la convivencia.
• Concienciar e instar a las partes: con respecto a los representantes políticos, hemos celebrado (y seguiremos haciéndolo) encuentros con los políticos locales para concienciarlos de los problemas que sufren quienes deben abandonar los centros de acogida. A menudo tenemos que desmontar ideas equivocadas y desmentir cosas que se dan por sentadas: “No tenemos derecho a ayudarles”; “Como están empadronados en la ciudad de Brest, deben volver a ella y allí se les ofrecerá alguna solución”, etc. Desde que hemos empezado a trabajar, y a fuerza de mostrar cuál es la realidad, este discurso ha ido cambiando y ahora estamos en condiciones de pensar, todos juntos, en soluciones locales. No obstante, aún tenemos que formalizar las reuniones en las que se formalizarán los acuerdos.
Con respecto a los ciudadanos, hemos organizado reuniones públicas en ocho municipios de la mancomunidad. Además, hemos presentado nuestro trabajo a los alumnos del centro privado de educación secundaria Notre Dame de Kerbertrand y hemos participado a la mesa redonda Bretagne terre d’accueil (“Bretaña: tierra de acogida”) del Festival de Cine de Douarnenez, en su edición de agosto de 2016. También nos hemos dado a conocer gracias a eventos de carácter festivo (las fiestas tradicionales bretonas conocidas como “fest noz”, los festivales, etc.).
Nuestro objetivo es mantener y ampliar nuestra presencia en el espacio público.
Con respecto a otras partes interesadas, vamos a estrechar aún más los lazos que hemos establecido ya con centros escolares, padres de alumnos, profesores, otras asociaciones, instituciones como la CDAS (Comisión Departamental de Ayudas Sociales), el CMP (Centro Médico-Psicológico), el hospital (asistencia sanitaria para personas sin seguro médico), el PMI (Centro de Protección para Madres y Niños), etc. También estamos llegando a acuerdos con otras asociaciones benéficas, a las que estamos sensibilizando acerca de los problemas que padecen estas familias.
• Evitar que las familias arrojadas a la calle tengan que errar de aquí para allá: gracias a nuestra red, hemos encontrado soluciones urgentes de alojamiento en albergues urbanos y rurales para las familias. También hay particulares que las han acogido en sus propias casas, pero somos conscientes de los límites que entrañan estas soluciones, así que hemos firmado convenios con diversos municipios (en total, cinco) por los que estos ponen a nuestra disposición una serie de viviendas a cambio de que abonemos el suministro energético. Tenemos que seguir buscando opciones para poder facilitar alojamiento en situaciones de emergencia y a un plazo más largo.
• Acompañar a las familias en sus trámites si lo necesitan: no se trata de hacer nada en lugar de ellas, sino de acompañarlas en sus primeros trámites ante la Prefectura, la CDAS, etc. Tenemos que identificar las capacidades y habilidades potenciales de las personas y darles forma para que sean más autónomas. Para ello, también nosotros debemos reforzar y desarrollar nuestras propias competencias a la hora de ofrecer ayuda.
• Fomentar la participación y la integración de las familias: a partir del contrato de compromiso recíproco entre la asociación y las familias a las que acompañamos, pretendemos aumentar su participación. Este contrato personalizado establece las condiciones de ocupación y disfrute de la vivienda. Por otra parte, mediante el proyecto individual de acompañamiento (PIA), se integra a las familias en las dinámicas locales y se consigue que se impliquen en la vida municipal. Tenemos en cuenta las necesidades de todos (hombres, mujeres y niños) para garantizar el correcto equilibrio familiar.
Además, la relación que seguimos manteniendo con otras asociaciones nos permite proponer a las familias actividades de voluntariado o de ocio (coros, asociaciones deportivas, etc.). Tampoco hay que perder de vista las necesidades específicas de los menores: prestamos especial atención a su escolaridad y a su integración a través de su participación en actividades deportivas o de ocio. Otra de nuestras preocupaciones es la mejora de la calidad de vida. Por eso, realizamos un seguimiento de la salud de las familias, garantizando siempre que en sus relaciones con el personal sanitario (médicos de atención primaria, personal de centros de atención psicológica...) se respete su intimidad.

¿QUIÉN ESTÁ IMPLICADO EN NUESTRO GRUPO?

Funcionamos gracias a una financiación participativa: contamos con muchos donantes que colaboran con un importe mensual fijo, de entre 5 € y 25 €. También recibimos donativos puntuales. Hoy en día disponemos de 250 miembros, y calculamos que el número aproximado de voluntarios activos es de 50. Estos voluntarios realizan obras de reforma de las viviendas que se ponen a nuestra disposición, ayudan en las mudanzas, organizan fiestas (mercadillos, «fest noz») o participan en eventos locales (Festival des Rias, dedicado al teatro callejero, o la Semaine Internationale, sobre la solidaridad y la interculturalidad). Cuando es posible, contamos con la colaboración de las familias para nuestras actividades. Además, los compañeros de la comunidad se implican en la organización de actos festivos abiertos al público. Varios de ellos son también miembros, así que colaboran económicamente.
Todos estos eventos («fest noz», stands en festivales...) nos ayudan a darnos a conocer, pero también a vender los productos que elaboran los voluntarios y las familias: crepes, platos de diferentes lugares del mundo...
Nuestra asociación no dispone de empleados. Unos diez amigos de la comunidad Emaús Rédéné colaboran y participan en la financiación de la asociación. También contamos con personas externas (miembros de nuestros círculos sociales) que nos ayudan económicamente. Además, cabe destacar la participación y colaboración financiera de Emaús 44 St. Nazaire.
Desde el principio, optamos por una gobernanza a través de un consejo directivo formado por ocho personas, que se encargan del desarrollo de la asociación y cuentan con la ayuda de colectivos locales o personas de referencia comunes que actúan en colaboración con las instituciones locales.
Este consejo directivo se reúne todos los lunes a última hora de la tarde. Las familias, por su parte, vienen todos los jueves por la mañana y colaboran en los aspectos prácticos del funcionamiento de la asociación: ayudan en las mudanzas y participan en actos públicos (preparación de comidas, testimonios...). También pueden sumarse a la asociación como miembros.

¿CON QUÉ COLABORADORES SE LLEVA A CABO LA INICIATIVA?

“Cent pour un toit” nació como una iniciativa de militantes de diferentes asociaciones (Cimade, Ligue des Droits de l’Homme [«Liga de los Derechos Humanos»], Emaús Rédéné, CEAS…) y ciudadanos particulares preocupados por la situación de las familias a las que se les había denegado definitivamente su solicitud de asilo.
También estamos en contacto con colectivos que acogen a extranjeros en la red de Bretaña y, sobre todo, en Finisterre.

- En noviembre de 2014, un voluntario del Punto de Información sobre el Acceso a los Derechos dirigió un llamamiento a la Ligue des Droits de l’Homme (LDH) de Quimperlé: una familia de cinco personas (tres de ellas, menores de entre cinco meses y catorce años) acababa de verse obligada a devolver su vivienda al CADA y se había quedado en la calle. La CDAS no intervino para ayudarla y no se encontraba ninguna forma de ofrecerle un alojamiento urgente. Entonces, la LDH se entrevistó con aquella familia y decidió proporcionarle un techo: al día siguiente, la acogió en un albergue municipal, donde pudo permanecer varias semanas. Más tarde, una persona de la red aceptó poner una vivienda a su disposición, hasta marzo de 2015.
- En ese mes, el municipio de Quimperlé accedió a prestarles una vivienda que se encontraba desocupada desde hacía unos meses, a cambio de que pagaran los gastos del suministro energético. Este resultado fue posible gracias a nuestras conversaciones con los representantes políticos y los agentes de la vida local y asociativa. Emaús Rédéné tenía la capacidad jurídica necesaria para firmar el contrato de ocupación de la vivienda. Al mismo tiempo que buscábamos una solución de alojamiento más estable, acompañamos a la familia en sus trámites administrativos.

- En mayo de 2015 nos encontramos con un caso similar, lo que nos llevó a elaborar este proyecto colectivo. La creación de la asociación Cent pour un toit se había convertido en una verdadera necesidad.
- El 14 de julio de 2015 (una fecha realmente simbólica), la asociación recibió el visto bueno oficial de la Prefectura.
- El 16 de julio de 2015 celebramos una ceremonia de bautizo civil en la que se dieron cita ochenta personas procedentes de ámbitos diversos, diez padrinos y todos los miembros de la familia a la que veníamos acompañando desde noviembre de 2014. Aquel acto supuso la confirmación de nuestro compromiso y la implicación de los políticos locales.

- En la actualidad, alojamos a nueve familias, con veinte niños. Que podamos acoger a más personas dependerá de nuestros recursos económicos, humanos e inmobiliarios. Lo cierto es que la situación actual nos hace pensar que las solicitudes y necesidades irán en aumento.

PERSPECTIVAS

• Hemos observado que la integración pasa por las mujeres, que son las que se preocupan por lo cotidiano, por los trámites administrativos y por la educación de los hijos. Son ellas quienes suelen acudir a las estructuras asociativas y las que tal vez se muestran más sensibles a los vínculos sociales. Los hombres, en cambio, se movilizan para encontrar recursos con los que subsistir, horas de trabajo remunerado a domicilio con el sistema CESU (Cheque Universal de Empleo de Servicios) y opciones de voluntariado. Las posiciones y los papeles de cada cual se invierten, y acompañamos a padres que, a menudo, se encuentran desamparados y no saben qué respuesta dar ni cómo orientar el camino de sus hijos o el de ellos mismos. Nuestras iniciativas ya están en marcha. Ahora tienen que desarrollarse y estructurarse. Nuestro objetivo debe ser la autonomía de esas personas que, de un día para otro, se ven obligadas a abandonar un lugar en el que se sentían protegidas y contaban con referencias. Algunas de ellas llevan años sin trabajar, así que ahora se enfrentan a un reaprendizaje. El fin ha de ser facilitarles el acceso a los derechos generales y empoderarlas, para que en el futuro consigan una vivienda estable y adquieran las competencias necesarias para gestionar sus propias vidas.
• Las denuncias adquieren ahora un carácter más informativo, pero no deben cesar. La búsqueda de opciones de alojamiento y colaboraciones es constante.
• También queremos insistir en el contrato de compromiso recíproco, que es la base de los valores que desarrollamos y representa el hilo conductor a la hora de hacernos cargo de (o, mejor dicho, de tener en cuenta a) la persona a la que acompañamos.
• Los acompañantes deben tener siempre presente una máxima: no se trata de resolver nosotros mismos los trámites administrativos de las personas, sino de prepararlas para que se enfrenten a intercambios más difíciles y de desaparecer en cuanto sea posible. Aspiramos a realizar un trabajo de análisis de las prácticas.

COMPARTIR LOS AVANCES Y LOS LOGROS OBTENIDOS CON LA INICIATIVA

- Dos familias (con cuatro niños) han superado sus problemas gracias al dispositivo que hemos puesto en marcha.
- Lo innovador de nuestra iniciativa reside en la propia constitución de la asociación, que reúne, alrededor de un mismo objetivo, de una misma situación, de un mismo sentimiento de indignación, a personas y asociaciones que, en general, persiguen fines diferentes (Diwan, la LDH, el Secours Catholique [«Socorro Católico»], Emaús, etc…). Esta acción solidaria tiene un importante poder de unión. Nos ha permitido superar nuestras fracturas, nuestras diferencias y la imagen que tenemos los unos de los otros para juntarnos alrededor de una causa común y un ideal compartido.
- A nivel local, somos la única asociación que ayuda a este grupo de personas (aquellas a quienes se les ha denegado definitivamente el derecho de asilo). Participamos en las reuniones entre colectivos departamentales de desplazados. En este contexto, nuestra actividad se diferencia en que se dirige a personas que llevan años en nuestro territorio, mientras que la mayoría de los demás colectivos se han creado en torno a los Centros de Acogida y Orientación (CAO), por lo que suelen destinarse a un público de refugiados que han pasado por Calais. Nuestra iniciativa está planteada a largo plazo y sigue un enfoque inclusivo.
- Hemos firmado convenios con cinco municipios, ya que disponer de viviendas distribuidas por el territorio permite una mejor integración en el tejido asociativo local y evita la formación de guetos. Las experiencias se difunden entre las diversas localidades, y el éxito de unas y otras da lugar a un enriquecimiento mutuo.
- Publicamos un boletín y estamos presentes en la red de colectivos de personas desplazadas. Participamos en mesas redondas. Recibimos solicitudes de información sobre nuestra actividad desde otras regiones...
- Hemos publicado un artículo sobre nuestra iniciativa en una revista profesional, Lien social. Además, estamos preparando el lanzamiento de un blog, pero también contamos ya con una página en Facebook que ha conseguido 340 “me gusta”.
- Participamos en varios festivales: festival audiovisual Passeurs de Lumières, en Bannalec, Semaine Internationale de Quimperlé, mesa redonda en el Festival de Cine de Douarnenez, Festival des Rias de los municipios de la mancomunidad de Quimperlé, Festival Taol Kurun en Arzano, con la intervención de Nathalie Péré-Marzano (de Emaús Internacional) y del actor Jacques Bonnaffé, que leyó el texto Un qui veut traverser (“Alguien que quiere pasar”), sobre la situación de los desplazados.
- En el ámbito local, nos basamos fundamentalmente en la interculturalidad, en la red «bretoparlante» que se abre al otro, en CEAS, que constituye un espacio de intercambio entre culturas especialmente rico, y en la red de asociaciones cuyos coros constituyen un extraordinario crisol social. Al integrarse en estas redes, las familias acompañadas crean su propio tejido de ayuda mutua.
- Por último, en 2016 conseguimos el apoyo de la Fundación Abbé Pierre, que nos concedió una subvención de 10 000 €, y en 2017 recibimos la ayuda de la red filantrópica Fondation de France («Fundación de Francia»), en forma de subvención de 15 000 €.

¿ALGO QUE AÑADIR SOBRE LA INICIATIVA?

• Colaboración con Les Jardins de Kerbellec («Los jardines de Kerbellec»), una asociación que trabaja en la inserción a través del cultivo de hortalizas ecológicas: convenio para una cesta por semana.
• Apoyos puntuales de varias empresas: Biocoop, en Quimperlé, e Intermarché.
• Donación de material de construcción por parte de varios artesanos.
• Cesión puntual de viviendas.
• Trabajo de reflexión junto con el Servicio de Información para los Jóvenes de Quimperlé.
• Numerosos artículos en la prensa regional, en concreto en los periódicos Ouest France y Le Télégramme.

¿CUÁLES SON NUESTRAS PERSPECTIVAS?

• Desarrollar nuestra comunicación hacia los ciudadanos para obtener su apoyo en nuestra campaña de incidencia política ante los poderes públicos.
• Animar a otras personas, a través de nuestra próxima Asamblea General, que se celebrará el 22 de marzo de este año, a integrar el consejo directivo y aliviar así el volumen de trabajo de sus actuales miembros y multiplicar nuestro acompañamiento.
• Aumentar el número de miembros, evidentemente, así como encontrar viviendas gratuitas en otros municipios a través de sus ayuntamientos, para lo cual necesitaremos celebrar reuniones públicas.
• Encontrar nuevas subvenciones.

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RESPONSABLES DE LA INICIATIVA

Françoise CLAUSSE


UIÓN

Quimperlé, France

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